Cuesta imaginarlo, pero el concepto ‘adolescente’ no se popularizó hasta 1950. Hasta entonces se pasaba de niño a adulto funcional (y, durante la guerra, de niño a soldado). La prohibición del trabajo infantil, la extensión de la escolarización y el auge económico propició el conveniente etiquetado social del segmento: si le pones nombre a algo puedes empezar a venderlo. Ropa, cosmética, coches, música, películas y cientos de artículos fueron lanzados al mercado para atraer a esa horquilla entre los 12 y los 19 años. Jon Savage escribió en 2007 el fantástico Teenage: The Creation of Youth Culture, un libro que Matt Wolf convirtió en un apasionante documental. En la pantalla, ese aire familiar de caos y euforia: grupos de amigos, peinados fallidos, celos, ídolos, merchandising, subculturas, bailoteos, drive-ins, risas flojas, chuches y tabaco. El descaro de un periodo vital que en cada generación renueva sus formas pero mantiene su espíritu desconcertado y rebelde.
SESIONES
19 de marzo, 21:15 h
21 de marzo, 18:15 h

