Entre 1917 y 1968, la Casa Balenciaga desarrolló su actividad entre España y Francia, tejiendo no solo piezas de alta costura, sino también una extensa comunidad de más de 2.000 personas trabajadoras. Modistas, aprendices, oficiales, planchadoras, maniquíes y vendedoras sostuvieron, puntada a puntada, el prestigio de un nombre universal. El proyecto de investigación Las manos que cosen, impulsado por el Museo Cristóbal Balenciaga, recupera sus nombres, rostros y vivencias a través de fotografías, cartas y objetos que revelan la dimensión humana detrás de cada creación.
La instalación textil de la artista Susana Blasco propone un recorrido sensible por el paso del tiempo y la memoria, poniendo el foco en las manos, mayoritariamente femeninas, que dieron forma a la excelencia. Un homenaje delicado y necesario que reivindica el oficio, la dedicación invisible y las historias que merecen ocupar su lugar junto al nombre de Cristóbal Balenciaga.
HORARIO
19 de marzo, 11 h – 20 h – Entrada gratuita en Casa Capell.
Esta exposición se complementa con la proyección «Las manos que cosen» en los Mooby Bosque Cinemes.

