Transgresor, fisgón y extrovertido. Descubre a William Klein en el documental In & Out of Fashion, en el catálogo de Moritz Feed Doc en CaixaForum+.
Un visionario que huía de las convenciones
William Klein es uno de los artistas visuales más polifacéticos e influyentes del siglo XX. Llegó a París en 1948 como soldado estadounidense, se enamoró de la vida bohemia europea y decidió fijar allí su residencia. Esta posición entre dos mundos le dio la distancia perfecta para analizar tanto el sueño americano como el refinamiento europeo con un ojo extremadamente crítico y satírico. Una característica que lo define es la absoluta libertad que tenía para transitar dentro y fuera de la moda con la fotografía urbana y el cine, rompiendo con las fronteras académicas.
La revolución de la fotografía de calle
Antes de la llegada de Klein, la fotografía de calle estaba dominada por la composición clásica de autores como Henri Cartier-Bresson, un paradigma al que William dio la vuelta por completo. Utilizó el gran angular, los desenfoques, los encuadres recortados, el contraste y las velocidades de obturación para retratar el ritmo vertiginoso de las grandes metrópolis. Aplicar la adrenalina de Nueva York a sus fotografías y capturar esa energía de la calle fue su motor inicial hasta deconstruir por completo el lenguaje visual de la época.
La deconstrucción de la moda
A mediados de los años cincuenta, Alexandre Liberman, director artístico de Vogue, contrató a Klein, iniciando así una colaboración clave en la historia de la fotografía. De formación autodidacta, Klein experimentó libremente con la cámara, ya que Liberman confiaba en esa imagen rebelde y sin complejos. Se convirtió en pionero al sacar a las modelos del estudio para colocarlas en pleno tráfico de Nueva York, utilizando espejos, reflejos y teleobjetivos para difuminar la frontera entre la realidad urbana y la fantasía de la moda.
Un amor-odio a la moda
Klein nunca se consideró un fotógrafo de moda. Para él, la moda era una excusa para experimentar, jugar con el color o la composición. No trataba la cámara como una herramienta de precisión. A menudo disparaba sin mirar por el visor, confiando ciegamente en el instinto.
A pesar de sus críticas a la industria de la moda, era un mundo que lo fascinaba y lo alimentaba a partes iguales. Más allá de ser un recorrido por su trayectoria, el documental In & Out of Fashion funciona como un recordatorio de que, a pesar de haber intentado salir (out) del mundo de la moda (in), es en esta disciplina donde Klein nos legó algunas de las imágenes más icónicas de la historia de la fotografía.





