El universo híbrido de Ester G. Mera

La realizadora y fotógrafa @EsterGMera encuentra la inspiración en la música, el cine, la pintura y en las hibridaciones entre la palabra y la imagen. Algunas de sus referencias estéticas son David Cronenberg, la animación japonesa, la música de Oklou, el cine de terror, la brujería o la niebla gallega.

Ester reivindica una mayor presencia en la industria de las voces jóvenes y, en especial, de las mujeres. Entre sus trabajos destacan audiovisuales para el Ministerio de Igualdad, Music Makers para CaixaForum+, videoclips para artistas internacionales, creaciones para firmas de moda local y también para marcas como Isdin o Zalando.

¿De dónde dirías que viene tu vocación?

En la adolescencia me di cuenta de que aquello que tanto me gustaba, que era ver películas, también podía ser una profesión.

Muchos estudiantes de cine encuentran también una salida lógica en la publicidad.

Sí, la publicidad te permite explorar y ser creativo, y es más viable que hacer cine; te da más estabilidad económica, dentro de la precariedad inherente del oficio. En la publicidad puedes investigar y después aplicarlo a otros campos que te llaman la atención. De aquí a diez años me gustaría haber dirigido una pieza de ficción, ya sea un corto o un largometraje. Y también seguir cerca del mundo de la moda, con los fashion films. El lenguaje visual que se utiliza para vender ropa, perfumes o accesorios puede ser muy interesante una vez trasladado al mundo de la ficción.

¿Conocías el Moritz Feed Doc?

Sí, recuerdo, por ejemplo, los documentales de Twiggy, McQueen o Galliano, y conocía el festival también a través de In-Edit, donde presenté un proyecto (Music Makers). Me gusta el formato documental porque en él tiene peso el archivo, el found footage, un recurso que yo utilizo mucho cuando edito.

¿Alguien de tu familia se dedica al audiovisual o a la moda?

Diría que la pasión más bien me viene de las horas que pasé viendo muchas películas y en MTV cientos de videoclips. Los artistas y los grupos siempre se han expresado a través de la ropa para crear un personaje y compartir su mensaje. Esta mezcla de imagen, música y moda me resulta fascinante. Por ejemplo, The Neon Demon, de Nicolas Winding Refn. Lo tiene todo: modelos, terror, mutación, delirio, una dirección de fotografía alucinante, planos que parecen una editorial de moda. Es más estética que narrativa.

Muchas gracias por ser uno de los Talents de Moritz Feed Doc en este décimo aniversario del festival.

Está muy bien la iniciativa de popularizar el documental de moda; ayuda a recordar al público que es una industria que no es superficial ni efímera, sino que deja un poso social y un archivo cultural. La cuestión de la sostenibilidad debe estar sobre la mesa y es ineludible, pero si conseguimos despertar el interés de la gente en la vertiente más artística y creativa de la moda, se puede empezar a revertir el mensaje.