Mar del Hoyo: el alma de Levens Jewels

@MardelHoyo ha mostrado su versatilidad creativa como actriz de cine, televisión y teatro, y más tarde como creadora de joyería artesanal de vidrio y cerámica en @LevensJewels, con formas orgánicas y experimentales, sin ninguna intermediación mecánica. Las piezas irregulares y únicas de Levens pudieron verse en el histórico desfile SS2026 de Carolina Herrera, celebrado en la Plaza Mayor de Madrid.

¿En qué momento profesional te encuentras?

Yo había trabajado quince años como actriz, dedicándome solo a la interpretación. Después creé mi marca de joyas, Levens Jewels, y convivieron las dos facetas durante un tiempo. Desde hace un tiempo estoy centrada por completo en la marca. Tengo mucha energía y a veces soy un poco despistada, pero a la vez tengo un punto obsesivo. Si algo me gusta mucho tengo mucha capacidad de concentrarme y volcarme en ello para hacerlo crecer. Y es lo que me ha pasado con este proyecto de Levens.

¿Cómo surgió la idea de las joyas?

Nunca había tenido aficiones porque no tenía tiempo, durante una época vivía entre Barcelona y Madrid; estaba preparando una obra de teatro aquí en Barcelona, y me apunté a clases de cerámica; el verano anterior había conocido a una ceramista, hice unos pendientes con ella y todas las amigas me hicieron comentarios. En las clases me puse a hacer pendientes, y fue surgiendo de una manera muy intuitiva y sin saber aún hacia dónde iba. Fue ganando peso, cada vez se parecía más a un trabajo de jornada completa. Llegaron encargos, tiendas, el primer showroom que me representaba… Al final necesitaba dedicarme por completo, si quería hacerlo bien.

¿Cómo de complicado es sobrevivir para una marca independiente?

Hay una parte de logística y financiera que es fundamental, y de la que no se habla demasiado porque es complicada y aburrida. Hacer funcionar una marca en el día a día, las dificultades de exportación, las condiciones de producción, los pagos, el trabajo manual, el precio de los materiales, etc. Me gustaría que se dedicaran más documentales de moda a esta transparencia, para crear más conciencia en los clientes. A través de miradas externas y haciendo visibles las cosas se aprende, y también se generan pequeños cambios empresariales en el sector.

¿Dónde te ves en diez años?

Me gusta colaborar con otras marcas y artistas, y continuar con estas sinergias sería un sueño. Hice una colaboración para Carolina Herrera y fue una experiencia muy enriquecedora, muy bonita. Te hace crecer y aprender mucho. A medio plazo también quiero diversificar los productos, crear objetos y cosas para el hogar, ampliar un poco la familia. La joyería seguiría siendo principal, pero ahora por ejemplo he hecho unos bolsos y me gusta seguir investigando. Y un tercer sueño: tener un taller-tienda del que esté orgullosa, un espacio propio para recibir a los clientes.

¿Qué es lo que más te gusta de la joyería?

Que, más allá del objeto en sí, tiene un valor emocional. De pequeña mi madre me enseñaba su joyero, y era como el cofre del tesoro. Cada pieza tenía una historia familiar. Casi siempre se relacionan con personas queridas. Las joyas van muy cerca de nosotros (los pendientes están en la cara), son íntimas, tienen una carga sentimental muy interesante. De niña ya me gustaban la moda, el cine y las joyas, disfrazarme, hacer personajes, de ahí la vocación de actriz. Siempre me he fijado mucho en el vestuario de las películas, me fascinaba.

¿Cuáles fueron tus primeros referentes estéticos?

De adolescente me encantaban las películas de Godard, por ejemplo. Brigitte Bardot, Jane Birkin, más adelante la estética de Almodóvar. En el Moritz Feed Doc me encantaría una biografía a fondo sobre Miuccia Prada, que me fascina. Es un referente absoluto. Es siempre joven, siempre lúcida. Me gusta mucho que ella demuestre que se puede estar despierto y atento a cualquier edad, que si tienes un discurso firme no pasas de moda.