Victor Von Schwarz, el color como lenguaje de libertad y delicadeza

El diseñador @VictorVonSchwarz fundó su marca en el año 2013. De producción local y artesanal, sus colecciones se distinguen por el optimismo, la delicadeza, la libertad y un uso muy hábil del color. Ha colaborado con marcas y medios como H&M, Vogue o Fucking Young, fue finalista del Who’s On Next de Vogue España y ha vestido a artistas como Rosalía, Lola Índigo, Aitana, Mala Rodríguez, Bad Gyal, Los Javis o Ester Expósito.

Entrevistamos a Víctor durante la sesión de fotos de la campaña del 10º aniversario de Moritz Feed Doc, con Félix Valiente detrás de la cámara.

A la hora de mostrar tu marca al público (en las redes, en la web, en los desfiles, en las tiendas), ¿cómo traduces este espíritu?

Es muy difícil, y he aprendido que lo mejor es haciendo equipo, rodeándote de amigos y colaboradores con los que te entiendas, que tengan referencias y un idioma visual parecido al tuyo, con gustos afines.

¿Te gusta mostrar la marca de manera muy depurada, o con más naturalidad?

La clave es combinar las dos cosas. Al público he visto que, sorprendentemente, le gustan mucho más las cosas más reales. Por ejemplo; yo en Stories enseño más el día a día, y tiene más repercusión. El resultado final —la foto de desfile— lo puedes ver en más sitios. Si muestras la parte más personal, digamos, la gente ve que esta es una profesión muy dura, mental y físicamente. Como diseñador eres un “mozo de carga”, un productor, un contable.

¿Eres de delegar?

Creo que hay que delegar, y hay que estar encima igualmente. La vertiente económica del negocio, por ejemplo, la tienes que tener en la cabeza. No lo harás tan bien como un profesional, claro. Yo ahora llevo 13 años con la marca, y vivo de la moda desde hace 7 años.

¿Cómo organizas la división vida/trabajo?

Caos. Tengo ropa de la marca en mi casa, en casa de mis padres, en el taller, en el almacén del taller. Intento separarlo, por salud. Algún verano que he trabajado desde casa he visto que plegaba a medianoche, no descansaba.

En el día a día, los diseñadores tratáis con mucha gente. ¿Te gusta esta parte más social?

Sí, es exigente, pero compensa colaborar y crear vínculos y establecer relaciones a largo plazo. A veces te pueden pedir ropa para alguien que empieza, y siempre pienso que hay que ayudar porque nunca sabes dónde estará esa persona en unos años, como me pasó con Rosalía. Hace mucha ilusión formar parte de los inicios de un artista. En la moda siembras y después, a veces, recoges. Lo único que llevo mal es cuando algún estilista te pide ropa y no la cuida y te estropea la prenda. Cuando me pasaba al empezar me moría. Ahora, si me pasa, me enfado un día y no se acaba el mundo. Pero en general todo el mundo trabaja bien y es profesional.

¿Has venido alguna vez al Moritz Feed Doc?

¡Sí! He estado en todas las inauguraciones, creo. Y Margiela, Raf Simons y Dior… Ver a Twiggy fue muy fuerte. Yo tenía las carpetas del instituto forradas con fotos suyas. Me quedé parado, no me atreví a pedirle una foto. Me gustan mucho las modelos, hay algo mágico en ellas. La fotogenia es muy curiosa; ves a alguien en persona y siempre es diferente. Hay personas que en directo aún impresionan más, y al tratarlas entiendes por qué trabajan tantos años. Por ponerte un ejemplo de aquí: Judit Mascó es un ejemplo de buena educación y entrega. “Ya tenemos la foto”, y ella aún quiere hacer algunas más por si se puede mejorar. En moda, es clave dar un poco más de lo que la gente espera de ti.

¿Tienes espíritu archivista, de conservar toda la producción de la marca?

Intento guardarlo todo; muestras, fotos, invitaciones, lookbooks, etc. Es importante, porque te liga a tu generación y a tu escena.

Con el paso de los años es interesante hacer genealogía de la propia marca.

Lo que pasa es que, cuando acabas de hacer una colección, no siempre te ha salido perfecta como querrías. Tienes la tentación de eliminar partes. Pero con el paso de los años he vuelto a mirar diseños del inicio y no estaban mal. Hay una energía muy valiosa en aquellos primeros trabajos.

¿Qué film de la programación de este año recomendarías?

El documental David Delfín. Muestra tu herida.